
la moral y el poder
noviembre 4, 2008El siguiente es sólo el esbozo acerca de la moral y el poder, de cómo los entes de poder usan y abusan del concepto de moral para mantenerse en el dominio, poco a poco iré alimentando y mejorando esta idea:
Para que una sociedad tenga “orden” necesita que los individuos que la conforman tengan unos códigos de conducta, esos códigos son impuestos por los entes de poder (iglesia, estado, grupos económicos…) que tienen intereses que ese orden se mantenga. El estado lo hace a través de las leyes, la policía, la milicia, la escuela, las cárceles, los medios de comunicación masivos… la iglesia lo hace a través del miedo (temor a Dios) y el sentimiento de culpa. El cristianismo, por ejemplo, en su afán de expansión, fue apagando el esplendor del sexo y el placer de las culturas antiguas para convertirlo en algo oculto y vergonzoso, “…el cuerpo dejó de ser perfección y se convirtió en degradación. Nuestro origen cambió, ya no venimos de dioses de cuerpos hermosos que se poseen entre ellos, que se enloquecen de pasión, venimos de dioses sin sexo y con esto negamos nuestro verdadero origen: el falo que riega, la vulva que acepta. La iconografía de los dioses pasó a ser asexual, llegó la muerte del placer. Los cuerpos sudan de dolor, son castigados, negados y motivo de vergüenza, los santos se regodean en sus llagas.”(*) Es el dolor lo que hará expiar nuestros pecados, serán las torturas y las hogueras de la inquisición que nos liberará de la “inmoralidad”, léase rebelión, emancipación, deseo de desatarse de las cadenas impuestas por la iglesia-estado. Este es un código moral impuesto, de unos pocos arriba a unos muchos abajo, sin razonar, sin consensuar, con el fin último de tener dominio y mantener oprimido al “pueblo”, o a la masa, bajo la bota militar, el fuego del obispo o los fusiles contra la pared. Cuando los códigos de conducta, morales, sean razonados y consensuados sin que nadie diga cómo debe ser, será entonces cuando los entes de poder dejarán de existir, pero obvio que a estos entes de poder no les interesa que estos códigos de conducta sean creados desde abajo, ya que harían tambalear los cimientos de las columnas de las iglesias, de las casas de gobierno y de las corporaciones, por lo que siempre usarán sus métodos para que siempre estemos dominados por ellos, sea incitando al terror de caer en los fuegos eternos de la Gehena, en la desaparición, en la tortura, en las lacrimógenas o en la cárcel.
(*) Avelina Lésper, http://www.milenio.com/suplementos/laberinto/nota.asp?id=671379
original de revelado y rebelado
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